Aprendemos sobre nosotros, al tomar conciencia de las emociones que sentimos y la intensidad con que las sentimos. Así también aprendemos a responder de forma saludable. De lo contrario, corremos el riesgo de que nuestras emociones nos dominen, lo que produce resultados negativos, o incluso, enfermedad.
Pero la aptitud emocional no se puede mejorar de la noche a la mañana, porque el cerebro emocional tarda semanas y meses en cambiar sus hábitos, no horas y días. Para llegar al punto en que un hábito nuevo reemplaza a otro se requiere cierta práctica. Los estudios clínicos realizados sobre cambios de conducta demuestran que, cuanto más tiempo pasa alguien esforzándose por cambiar, más durable será ese cambio.
Es posible aprender sobre nuestras emociones, desarrollar nuestro cociente emocional, pero tenemos que trabajar para ello. John Gray
Como seres humanos, sabemos que nuestra vida no es eterna. Concentrémonos en no dejarla pasar por delante de nuestros ojos sin ser el verdadero protagonista
¿Cuando quieres comenzar a trabajar?





0 comentarios:
Publicar un comentario en la entrada