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miércoles, 15 de febrero de 2012

3 Pasos para Transformar al “Viejo Yo”

Cada día se ofrecen nuevos hallazgos que acortan la distancia que existe entre la mente y la materia, lo objetivo y lo subjetivo y todo ello, me sugiere ideas sobre lo importante de nutrir mi pensamiento:



-Mi observación, tu observación, la observación, cuenta.
-El pensamiento, tiene un efecto sobre los sentimientos y sobre mi cuerpo físico
-Mi mente, influye en como se desarrolla mi vida.

Te propongo recordar esas experiencias, momentos del pasado que han quedado grabadas como "a fuego" en la memoria, ¿estas de acuerdo?

¿Sabias que cada experiencia (buena, pero, sobre todo mala) se queda archivada en nuestra memoria y puede estar influyendo negativamente en nuestra vida?

Después de leer y estudiar sobre este apasionante tema, creo que la verdadera diferencia está en como hemos sabido archivar ese episodio en nuestro subconsciente. En el peor de los casos esta experiencia ha quedado “enterrada viva” y si resulta que es mala, ya tenemos todos los condicionantes para seguir actuando según sus designios y sufriendo las consecuencias.


Ese niño acomplejado por sus problemas de peso que sintió aislamiento el primer día de clase podrá haber archivado en su mente que "los gorditos están solos". En su casa le habían asegurado que "una buena imagen era crucial para poder entrar en grupos y relacionarse bien",  su mente guarda creencias del tipo: "es difícil hacer amigos si no eres perfecto".

Nuestro cerebro tiene programas automáticos que definen nuestra forma de pensar, por ejemplo podemos tener activado el programa de “pensar como una víctima”. Este hecho nos generará inseguridad y las sustancias químicas que se liberarán a nivel cerebral serán estresores de infelicidad.


Pero, ¿se puede dar la vuelta a todo esto?
Si conocemos el mecanismo de actuación de una cosa podemos generar el efecto contrario. En este caso, si pudiésemos vivir nuevas experiencias tendríamos acceso a nuevas creencias que nos permitirían pensar de forma diferente y generar nuevas conexiones mentales que nos graben ese nuevo patrón

1.- Para conseguirlo, en primer lugar debo identificar los viejos patrones basados en mi  pasado y tomar conciencia de las conexiones antiguas con mi “viejo yo”. ¿Qué sucesos pasados recuerdo que me hicieron pasarlo realmente mal y como reaccioné?

2 .- En segundo lugar debo visualizarme de la forma en que me gustaría comportarme, por ejemplo verme actuando con las cualidades (movimientos, tono, cualidades, etc.) que me gustaría ver en mi al relacionarme con los demás. Si esto me resulta difícil, puedo pensar en alguna persona que sea un ejemplo de cordialidad o diversión, elocuencia, etc con los demás.


3.- En tercer lugar aplicaré la teoría en una situación real.  Genera una nueva experiencia y crea los patrones neurológicos adecuados archivando esos nuevos resultados en el cerebro. Asiste hoy a esa fiesta a la que siempre te niegas a ir, actúa como ese "nuevo YO", más abierto. (Quizás tu primer reto sea SOLO acudir a la fiesta, sonreír a otros etc., tampoco pretendas ser el más chistoso del lugar). Solo el hecho de acudir va a generar en ti sensaciones y experiencias nuevas que irán formando nuevas creencias capaces de transformar tu estado interno.

Podemos descubrir emociones saludables, si creamos nuevas experiencias que den lugar a circuitos nuevos de pensamiento

¿Quieres revisar tu archivo de experiencias negativas del pasado? ¿Quieres saber como enviarle nuevas señales a tu cuerpo?

Si necesitas ayuda, estás en el sitio indicado para comenzar!






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