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martes, 2 de julio de 2013

7 Consejos para alejarte de los ataques de Ira

Continuamente nos vemos expuestos a agresiones del entorno y, por ello, podemos responder con exceso de agresividad para asegurar nuestra "supervivencia". Pero esta respuesta primaria, muchas veces inconsciente, nos puede alejar de nuestra parte más racional, paciente y equilibrada, y causarnos muchos problemas de convivencia y de salud.


Más de uno nos habremos avergonzado por mostrar nuestra ira ante algún suceso en el que nos hayamos sentido ofendidos, ignorados o maltratados. Modular nuestros impulsos no es tarea fácil, pero no significa que sea imposible.

Nuestras reacciones instintivas muchas veces son adecuadas para reafirmar nuestra posición y salvarnos de una situación injusta, pero si esta forma de comportarnos se produce con asiduidad, como un patrón de comportamiento negativo, nuestras defensas emocionales pueden ir poco a poco derrumbándose repercutiendo de forma grave sobre nuestra salud.

Y ¿qué podemos hacer para dominar nuestra rabia, cuando la percibimos como algo negativo en nuestra vida?

1. Date cuenta de en que situaciones saltas, de forma recurrente, perdiendo el control.
2. Una vez que identifiques esos desencadenantes, intenta evitarlos.
3. Toma una respiración profunda, piensa si vale la pena decir algo que agrave la situación o es mejor callarte unos segundos. Piensa que podrías preguntar, o como podrías decir lo que te ha ofendido a la otra persona de manera que no descargues juicios, insultos, etc. de los que luego te puedas arrepentir. (Si, puede que al principio te resulte difícil y requiera de algún entrenamiento)
4. Aunque vuelvas a caer en el ataque, intenga visualizarte con otra actitud más contenida, aun después del suceso.
5. No te unas a personas que alimenten tu malestar o te den más razones para sentirte humillado, despreciado, etc. por pequeños detalles que te harán sentir aún peor.
6. Intenta no descargar siempre tus amarguras con familiares, o compañeros de  confianza, ya que esa carga negativa reiterada puede alimentar también tu malestar. Todo el mundo padece agresiones y se siente atacado  en diferentes maneras, y también tendrán que liberarse.
7. Adopta una actitud saludable, haciendo ejercicio o descargando tu energía negativa en lugares en los que puedas meditar y soltar las tensiones que te generan ciertas personas. Llegarás con las ideas más claras para encontrar otras formas de abordar los problemas, desde una situación más serena.

Las personas violentas, se auto-generan mucha tensión y se niegan a reflexionar y pensar sobre su carácter. No suelen tener en cuenta la posición de los demás, ni las consecuencias de sus acciones, pero es importante entender que podemos dar la bienvenida a nuestro enfado y responder a él sin perder de vista las motivaciones inconscientes, que nos pueden llevar a responder atacando al otro de forma inadecuada.

Como dice el Dalai Lama “no deberíamos tener empacho en emplear la fuerza para detener la acción sin perder por ello, la compasión por el actor”.




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